jueves, 6 de agosto de 2015

Walking, parks, brooding.

 "Brooding, which is known among cognitive scientists as morbid rumination, is a mental state familiar to most of us, in which we can’t seem to stop chewing over the ways in which things are wrong with ourselves and our lives. This broken-record fretting is not healthy or helpful. It can be a precursor to depression and is disproportionately common among city dwellers compared with people living outside urban areas, studies show."

http://well.blogs.nytimes.com/2015/07/22/how-nature-changes-the-brain/

miércoles, 22 de julio de 2015

Reír llorando, por Juan de Dios Peza.



Viendo a Garrik actor de la Inglaterra
el pueblo al aplaudirle le decía:
«Eres el mas gracioso de la tierra
y el más feliz...»
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
«Sufro le dijo, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

»Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte,
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte».

Viajad y os distraeréis.
¡Tanto he viajado!
Las lecturas buscad.
¡Tanto he leído!
Que os ame una mujer.
¡Si soy amado!
¡Un título adquirid!
¡Noble he nacido!

¿Pobre seréis quizá?
Tengo riquezas
¿De lisonjas gustáis?
¡Tantas escucho!
¿Que tenéis de familia?
Mis tristezas
¿Vais a los cementerios?
Mucho... mucho...

¿De vuestra vida actual, tenéis testigos?
Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

Me deja -agrega el médico- perplejo
vuestro mal y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrik, podréis curaros.

¿A Garrik?
Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquél que lo ve, muere de risa:
tiene una gracia artística asombrosa.

¿Y a mí, me hará reír?
¡Ah!, sí, os lo juro,
él sí y nadie más que él; mas... ¿qué os inquieta?
Así -dijo el enfermo- no me curo;
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.


¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.

sábado, 13 de junio de 2015

Plenitud.

Hay una sensación cuyo título no encuentro. Encuentro de felicidad, plenitud, con una pizca de esa alegría que nos da cuando tenemos "epifanías". Me lleno de energía, siento dilatarse los vasos de mi torso como para llenar el alma de maravillamiento. Siento que se enciende un motor, que una luz me recorre y me empuja, quiero correr, como si algo luchara por explotar y expandirse, hasta hacerme una con el universo, con la energía que emanan todas las cosas. 

Sensaciones que despiertan a las 3 de la mañana cuando en medio del cansancio y el trabajo de pronto invade la certeza de estar en el momento y el lugar perfectos. 

martes, 28 de abril de 2015

On second chances


Estoy nerviosa y a la vez raramente calmada. En realidad, estoy calmada hasta que me acuerdo que es mi segundo round con este oponente. En realidad no, ya pasé varios rounds y no es siempre el mismo oponente, pero viene a ser la misma cosa. Consciente de los nuevos obstáculos que habría en el camino, me preparé acorde, tratando de tener todo en cuenta, manteniendo en equilibrio todo lo que se iba presentando. Y así fueron pasando los días y hoy estamos acá, mañana es la batalla. Una más de tantas, pero todas asustan como la primera, todas asustan como la última. Cuántas cosas pueden definirse con una sola batalla... depende del drama con que uno la lleve. 

La diferencia esta vez es que quiero dar batalla. No estoy revolcándome en mi angustia, rogando al cielo que el tiempo pase rápido y que sea el otro día con la batalla ya ganada. Quiero estar ahí en el ring, vivir esa adrenalina con el mayor autocontrol posible; quiero probarme a mí misma que puedo una vez más.
Kadima rak kadima.

miércoles, 22 de abril de 2015


"Trabajar. Es siempre mi disculpa para existir. Pero vine al desierto a pensar, o recordar. Me he pillado a mí misma corrigiendo los recuerdos. Hay muchos que no me gustan, entonces los corrijo."

Diez mujeres, de Marcela Serrano

jueves, 2 de abril de 2015

 I was a confident little girl who fell victim to a world that told me that I shouldn’t feel so strongly about myself or my beliefs. Do you have any advice on how to get that back? —Claire Burdick via Facebook 
So here’s the deal with confidence. I used to have no confidence, then I had a great deal of false confidence, and now I’m infused with real confidence. When people get the confidence knocked out of them, I feel like it was probably false confidence because you can’t, I don’t think, get it knocked out of you when you are truly confident. I think you have to be able to have everything taken away from you and be sitting in a ditch and know you could build it up from scratch. That’s how I feel and that’s how I know it’s true confidence.
Now, one thing I will say about women is that confidence tends to offend people a lot when you truly have it. You have to be really careful about that. So what I’ve noticed is, while I want to encourage women to be very confident, I think you can be quietly confident. If you’re just like, “R-E-S-P-E-C-T” around everyone, that’s very unbecoming. Quiet confidence is the thing we need to be telling girls about, not shout-it-from-the-rooftops confidence, and that’s how I think you can really succeed.
Mindy Kaling. 


http://www.buzzfeed.com/jarettwieselman/advice-mindy-kaling-has-for-women#.cbEDXO1ON

Todos tocan bocina.

Mi padre cuenta que cuando yo nací (hija mayor), pasó unos meses haciendo las cosas mal. Tenía miedo y ese miedo lo forzaba a esconder su sana agresividad diaria. Tenía miedo en el auto y manejaba mal, y todos le tocaban bocina. Siempre fue un gran conductor, pero de pronto tuvo miedo y ese miedo se expandió a cada fibra de su ser. Self consciousness can ruin you.