martes, 14 de febrero de 2012

Día de San Valentín

Resulta que allá por el año 300, el Emperador Claudio (no sabemos bien si el II, el III el hijo o el primo de ése) decidió que los mejores soldados eran los solteros, y que por eso, no iba a permitir que hubiera más casamientos. Pero como siempre están esos rebeldes revolucionarios que se querían casar igual, apareció un religioso llamado Valentín (oh, si, ya saben quién es, verdad?). Bueno, este señor muy amable casaba a las parejas porque creía en el am♥r (fíjense que nadie lo cuenta diciendo que creía en el matrimonio, sino en el "amor" como si fuesen sinónimos. OJO! Yo no estoy en contra de nada y aspiro a casarme eh! pero bueno, hay que aclarar). Claro que, todo tiene un final, todo termina, las mentiras tienen patas cortas y todas esas cosas; un día Don Claudio se enteró y lo mandó a matar. O algo así. La cuestión es que el 14 de Febrero es el aniversario de su muerte (que tierno! ah... no?) y celebramos que es el Día de los Enamorados porque San Valentín (ascendido a santo) celebraba el amor. Fin


Por el momento, enfoco mi amor en la familia, los amigos, y LOS AMADOS LIBROS.
Aquí unas fotos del regalo que me acaba de dar el destino: sabía que andaban por alguna parte, pero recién hoy los encontré :)



Palabrerío sobre lo no TAN foreveralone que estoy que prefiero omitir por ser demasiado innecesario.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Extractos de "La Rueda", de Claire Dederer.

Más libros de yoga. Los amo. Siento que tienen tanto para enseñarme.
De éste en particular puedo decir, con mi humilde opinión, que me hizo reír mucho. Sonreí con las comparaciones, incluso cuando no estaba del todo segura de quiénes eran los personajes. Divertido, relajado. (Acabo de descubrir que también la autora tomaba clases los martes y los jueves, como eu.)

Hace bastante terminé de leerlo, y tiene una página doblada cada cinco, pero hasta ahora no había publicado ninguna parte en particular ("en particular" está demás). Así que aquí van, fragmentos, frases, cosas que quizá pasaste por alto; que se adaptan a varios contextos.

"Todas clavaban la vista al frente, a media distancia, como a punto de sufrir un ataque colectivo de pintura paisajística.  Sonreí con aire de disculpa. Es mi peor vicio y espero superarlo antes de cumplir ochenta años. Cuando sea una señora anciana por fin podré entrar en una habitación con actitud desafiante y arrogante."

"...siempre me he considerado una expectadora, incluso en pleno partido."

"Coser y cantar, vamos. Sólo que no era fácil. (No lo es cuando no sabes coser y cantar.)..."

"No sentía un fervor ateo por no creer; sentía una indiferencia agnóstica."

"Me inundaba una sensación mal documentada: la felicidad doméstica. Parecía algo permanente, estático. E implicaba una serie de numerosos objetos: trapos para secar platos, de cuadros rojos, doblados y apilados; un cuenco de limones; un florero con narcisos en la repisa de la ventana.  Pero en realidad la felicidad doméstica era tan efímera como cualquier otro sueño. Se basaba en el trabajo, el dinero y la buena suerte, todos ellos elementos que existían en un estado de cambio constante. Sobre todo, dependía de que hicieras lo correcto."

"Quizá mi primo tuviera razón. Quizá el yoga solo fuera un refugio seguro, como el vientre materno, para que los torpes volvieran a aprender las lecciones de la clase de gimnasia. Y sin embargo... Sin embargo ahí estaba yo, una persona completamente diferente, una persona capaz de hacer el pino. (...) En un instante, en lo que tardas en impulsarte con las piernas. Diferente."

"El yoga para mí era un intento de arreglar algo que iba mal en mi interior. Esa ansiedad que no comprendía, que parecía nacer de ninguna parte."

"Estaba claro que el yoga que enseñaban los sutras era distinto del que enseñaba el Pradipika, que a su vez era distinto del que me enseñaban a mí en el centro. Pero yo era una urraca, una gran aficionada al bricolaje, una pragmática: tomaría lo que necesitara y al carajo con la lógica."

"La Rueda. Mi vida en 23 posturas de yoga", por Claire Dederer.

martes, 7 de febrero de 2012

"There's something to be said about a glass half full. About knowing when to say 'when'. I think it's a floating line. A barometer of need and desire. It's entirely up to the individual. And depends on what's being poured. Sometimes all we want is a taste. Other times there's no such thing as enough, the glass is bottomless. And all we want, is more."


Meredith Gray, Grey's Anatomy.

lunes, 6 de febrero de 2012

Why do I keep hitting myself with a hammer? Because it feels so good when I stop.

Yet, this has to stop.

La presión te está envenenando. No se supone que a vida sea tan dura. Miramos la tele porque nos permite vivir el drama al máximo durante un rato; ¿por qué? Porque el drama hace que todo tenga más significado, hace que los hechos hagan más mella en la novela de la vida. Es así, nos encanta el drama, nos encanta el dolor. Nos aferramos a la posibilidad de sentirlo más a fondo cada vez que lo sentimos pasar; pero somos conscientes -los que aún podemos salvarnos sin que queden cicatrices- de que le cerraríamos la puerta en la cara si viniera para quedarse, y correríamos sacudiéndonos el drama a cada paso.

Entonces, sabiendo todo esto, once again I ask myself: ¿Why do I keep hitting myself with a hummer?
The answer: Just stop.


Gracias Grey's Anatomy. 

viernes, 27 de enero de 2012

"La búsqueda de la alegría es más importante que la necesidad del dolor." 

Paulo Cohelo.

jueves, 26 de enero de 2012

Recuperando el apetito

Vamos a resumir...

Manejar lentamente hacia el vacío.
Tocar fondo.

Subir. 

Gracias a todas esas personas que de un modo u otro te hacen llegar su luz cuando estás sumido en una casi total obscuridad, a esas que te tiran una soga para salir del túnel, y a esa que baja con el equipo de espía y te obliga a salir. 
Gracias. 

Y ahora, a caminar otra vez.