domingo, 14 de agosto de 2011

La chance.


"La chance, c'est comme le Tour de France. On l'attend longtemps et ça passe vite. Quand le moment vient, faut sauter la barrière sans hésiter.

La suerte, es como el Tour de France. Si la esperas, pasa volando. Tienes que agarrarla mientras puedas."

Amelie.  

viernes, 5 de agosto de 2011

Sorpresa y orgullo.

Siempre digo que uno nunca debe apresurarse a afirmar que conoce completamente a otra persona. Cada uno tiene miles de facetas diferentes, todas en una, y esta en cada uno sacarlas a relucir, todas, algunas, muchas o poquitas... A algunos los conocemos mas, a otros menos, pero hay personas que nos sorprenden mucho de golpe, porque de repente muestran algo de si que jamas hubiesemos suponido que pensaban o sentían.

No es la primera vez que me enfrento a esta situación, claro, a mis 17 años he visto de todo y me he sorprendido también muchas veces (y aun me falta mucho por descubrir), pero hoy realmente siento que lo comprendi. Que realmente este suceso se abrió paso entre los cortinajes de mi mente y corazón hasta tocar con una mano no enguantada mi alma, de lleno y sin anestesia.
No quiero decir con esto que me haya dolido.. creo que, por el contrario, me alegro. Con el tiempo aprendí que es tan sorprendente como hermoso encontrar otras facetas en las personas, porque te ayuda a conocerlas mas y a estar mas cerca de ellas.
Esta vez, además de todo esto, me sentí orgullosa. Pero vamos por parte.

En la vida hay personas con ciertos tipos predeterminados de personalidad. Hay muchos estereotipos, algunos basados en personalidades reales, hay personas que realmente hacen lo que se espera que hagan. Hay tipos de personas, que si bien pueden sorprenderte, siempre se encuentran dentro del mismo "tag". Pero hay algunas personalidades sueltas, repartidas por ahí que nunca vamos a terminar de conocer. Son espíritus libres, personas diferentes, inspiradoras, con perspectivas muy distintas que nos hacen reflexionar mucho. He tenido la suerte de toparme con unas tres personas de este tipo en mi vida, si es que puede otorgaseles un "tipo".

Una de estas personas, muy recientemente, paso por una experiencia increíble. Me sentí muy feliz cuando quiso compartir partes de su experiencia conmigo; como digo siempre, estas cosas acercan a las personas. Esta personita, si bien como digo, es un espíritu libre (no se equivoquen, no piensen en nada bohemio eh, esta clase de espíritu libre puede venir en todos los frascos), tiene su parte predecible, o al menos esperable.. hay cosas que se que no haría y cosas que se que no dudaría en hacer, para ser mas explicita. Pero descubrí algo hace unos pocos minutos que me sorprendió totalmente. Una foto personas. Si, una foto, una simple foto que le tomaron durante esta experiencia. La expresión de su cara y de sus ojos se presentaron como algo totalmente nuevo e inesperado para mi. Comencé a pensar en el tema, a darle mas profundidad en mi mente, y finalmente me di cuenta de la importancia que tiene la vida de esta blondie en el mundo.
Me refiero a que, uno no elije las cartas que le tocan. Uno las recibe mientras va viviendo, y tiene que aprender a vivir con ellas, ordenándolas y barajándolas a su manera. No hay escuela que enseñe a vivir, no hay palabra santa que indique si esta bien o mal (bueno, esto depende de muchas cosas, pero no hablo de un aspecto religioso). Esta persona recibió unas cartas y tras un tiempo, se le presento una oportunidad de rebarajarlas. En su lugar, debo decir, me hubiera llevado un susto tremendo y hubiese estado tensionada muchos días pensando que hacer. Pero ella lo supo solucionar rápidamente, y es así que hoy forma parte de algo mucho mas grande que nosotros, algo muy especial. Hoy esta chica realmente es una estrella que brilla un poquito mas en el cielo; esta persona grito "truco" y se armo de valor, en una mano el corazón, y en la otra las cartas. Y es así que hoy es parte de un grupo de personas que puede cambiar al mundo. Y ya que estamos lo digo, me cambio también a mi.
Sin forzarlo, apareció el orgullo. Orgullo por esta muchacha que con solo 17 años, ya puso un castillo, en vez de un granito de arena; por formar parte, aunque sea pequeña, de la vida de una persona que tiene un presente y un futuro tan tan internacional, tan pacifista, y tan tangible.

Sentí ganas de compartirlo yo también.

No me gusta dar nombres, pero hoy me siento orgullosa y feliz de poder mirar de cerca a un cuerpo celeste en desarrollo y poder nutrirme de el (estrella se usa para casos mas románticos y no es el mensaje que estoy tratando de transmitir).

Increíble es que una persona resignada a vivir con ciertas cartas, descubra a si misma y a los demás un lado importantísimo de si misma, y decida hacer algo al respecto.

Un jueves multicolor.

Bueno, hoy pasaron muchas cosas. Cosas buenas, cosas malas, cosas muy buenas, cosas tristes, y cosas lindas, y en fin, cosas. Usualmente vengo a escribir al blog tras haber meditado mucho sobre algún tema, inquietud o sugerencia, pero cada tanto hago un pequeño paréntesis.
Este es el paréntesis del día de hoy. Hay varias cosas para comentar.

Por un lado quiero compartir una interesante reflexión que vengo teniendo hace un tiempillo y que tiene que ver con la curiosidad. Mas criollamente, el chusmerío. Yo creo que quedamos muy condicionados por esa palabra; si tuviera que explicarme mejor, diría que "chusmerío" es a nosotros lo que "manzana" al Jardín del Edén. Creo que es algo que puede usarse bien o usarse mal, y puede ser totalmente natural y sano, y completamente hipocresiano e hiriente.
Vamos a aclararlo mejor. Cuando nos cuentan historias de celebridades que son constantemente atosigadas y hostigadas por sus fans, y mas especialmente por la prensa, pensamos "son todos unos chusmas, consíganse una vida y déjenlos en paz". Pero cuando a una amiga le paso algo súper importante y le preguntamos que paso y queremos saberlo TODO... no le llamamos chusmerío... o si?
Bueno, investigando un poco sobre la palabra, descubro que no aparece su definición por los diccionarios mas frecuentes y conocidos (dije un poco). Pero si aparece la palabra "chusma", cuya definición es "Gente soez o vulgar". Y acá me pongo a pensar... La palabra chusmerío es utilizada a diario cerca mio para hablar de chismes, de cosas que les pasan a los demás, por así decirlo (que difícil es definir estas palabras). Lo cierto es que tendemos a emplearla cuando nos referimos al interés por algún suceso en la vida ajena que en verdad no nos incumbe. Esa es la mejor definición en que puedo pensar.
Pero cuando hablamos del interés en la vida de amigos y familia... no lo consideramos chusmerío. Porque en verdad, si bien es "vida ajena", estamos hablando de la vida de gente que nos importa, y que influye en nuestras vidas.. por tanto, mira vos a lo que hemos llegado desgranando el asunto, dicho suceso influye en nuetras vidas y por tanto, no resulta ajeno, y por el contrario resulta de nuestra incumbencia.
Pero este no era mi punto. El punto es, que me doy cuenta de lo bien que me hace escuchar sucesos de la vida de aquellos que me rodean. Pero no por chusmerío, no por mera curiosidad (salgo algunos casos, soy humana al fin y al cabo), sino porque de ese modo, siento que aumenta en ellos su confianza en mi. Mejor dicho, lo interpreto como una manifestación de la confianza que me tienen, y en algún punto, del cariño que me tienen. Que me tienen o no, claro esta.

La cuestión es que me sorprende como puedo estar en una nube, en un día no muy distinto del anterior, y de repente estar feliz y despierta, todo por haber escuchado de boca de un amigo un relato interesante, un suceso, un chisme (sobre ellos en este caso). [No logro expresar lo que quiero decir y eso me frustra.] Lo que quiero decir es que con tan solo recibir ese pedacito de vida del prójimo, me siento parte de su vida, y siento que quisieron compartir algo conmigo, y es algo que aprecio mucho. Muchísimo a decir verdad. Y eso, un humilde "sabes que el otro día me paso esto esto y esto.. y nada, lo quería hablar con vos" puede hacerme feliz una semana, porque siento que pude ayudar a alguien. Si no pude ayudar a solucionar el problema, al menos fui de consuelo al escuchar.

Hace solo unos días pase dos horas al teléfono, hasta la 1am hablando con una amiga. Al otro día me sentía re cansada, pero había valido completamente la pena, porque compartimos mil retacitos de nuestras respectivas historias en esa conversación. Y hablamos, y nos consolamos, y nos acercamos un poco mas.
Y así funciona, cuando compartís retacitos de tu vida, te acercas a la otra persona, y al acercarte creces.

Etapas.

Hoy estas...
Me gusta pensar que mañana vamos a sentarnos frente a ese café que va a ser "nuestro lugar", y recordar estos viejos tiempos. Que vamos a ponernos a sacar la cuenta de hace cuantos años tenemos esta amistad. Me gusta pensar que esta es una de esas cosas que no se pueden corromper por las estaciones. Me gusta pensar que no es solo por hoy, y que cuando cerremos esta etapa, del otro lado del telón, vamos a estar juntas cuando la luz se vuelva a encender.

lunes, 1 de agosto de 2011

Ventana del pasado.

Volví a sentarme frente a aquella ventana. Con menos preparación que las otras veces, pero con miedo, como siempre, aunque menos que antes.
Me senté, decía. Me senté y mire con esos mismos ojos con los que mire siempre, desde hace tanto ya, el mismo paisaje. Pero esta vez fue diferente. Como? No lo se, honestamente. No se porque, pero esta vez ese paisaje que siempre se presentaba tan hermoso y doloroso, esta vez, no dolió. No dolió, o no dolió tanto. Sin entender muy bien que pasaba, me asome mas a la ventana, siempre cerrada, pero mostrándome su imagen. Por primera vez en.. en tanto tiempo, por primera vez no sentí miedo... y tampoco sentí esa muda invitación. O bueno, puede que si, pero no sentí la urgente necesidad de rechazarla y cerrar la ventana para siempre una vez mas...
Quizá si había una muda invitación... en esa imagen que como siempre, me causo nostalgia. Solo que esta vez, no fue nostalgia. Tampoco falsa melancolía como en otros tiempos. Habrá sido un sentimiento de bienvenida? quizá, puede que si.
Lo único que se, es que esta vez, por vez primera en años, pude mirar por la ventana sin sentir ese tire y afloje interno. Esta vez, el paisaje se ofreció ante mis ojos, cálido, o bueno, maravillosamente helado como nunca antes.
Estaré exagerando? Si, puede que si. Pero no tanto como exageraba antes, frente a la misma ventana. De repente todo apareció ante mi como si nunca lo hubiese visto antes. Y eso que cada vez que me asomaba a la ventana, la miraba con ojos distintos, ojos subyugados por las situaciones que condicionaban mi vida en cada uno de esos momentos en que por fin, me animaba a enfrentarme a la ventana una vez mas, que luego se transformaba en la ultima.
Esta vez fue diferente. Y al mismo tiempo, por algún truco de psicología inversa, yo tuve ganas de invitar al paisaje, en vez de sentirme invitada y aterrada por el.
Se ofrecía ante mis ojos tan tranquilo, tan sereno.. tan calmo... Si no fuera por el frió que helaba todos mis poros, y por todas las emociones de ese día y la previa semana, es decir, la situación actual que me subyuga a mi propia filantropía y meditación, quizá hubiese sido distinto. Pero distinto bien. O mal, también.
Bueno, pero no fue así, así que no vale la pena irse por ahí. La cosa es que esta vez, fue diferente. Y al mismo tiempo... bah, al mismo tiempo que se yo.
De repente se alzo como una posibilidad la existencia de ese paisaje en mi vida. Pero no como el paisaje de una ventana que no me animaba a abrir, sino como un paisaje que estaba ahí, que estaría ahí, para cuando yo deseara ser partícipe de el. Y al mismo tiempo, apareció la posibilidad de franquear ese pesado armatoste, de abrir o cerrar esa ventana, sin mirar atrás con amargura, o nostalgia, o melancolía, o, o, o.
Me encontré con la misma pared después. Observando un rato la ventana, desde el mismo lugar de siempre, pero con otra postura (psíquica, no física), decidí probar algo nuevo. No, mentira, no era algo nuevo, pero era algo viejo que esta vez si estaba dispuesta a hacer. Y no salio tan mal.. que se yo, el tiempo dirá.
No quiero emocionarme y arruinar todo, y volver a decir que fue la ultima vez, aterrada y nuevamente huir de la ventana. No quiero. Demasiadas cosas pasaron y dejaron de pasar, demasiadas lágrimas y sonrisas surgieron por acá y por allá, demasiadas personas fueron y vinieron en mi vida. Esta vez quiero que sea diferente. Tiene que ser diferente.
Pero estoy en realidad tan convencida? No... no, no lo estoy, y eso es precisamente lo que lo hace diferente. Porque esta vez, esta la duda, esta la disposición de esperar y ver que pasa. Y no están las ganas de saltar y chocar contra el vidrio. No están las ganas de salir corriendo. No esta la necesidad de tomar acción urgente. No me carcome la indecisión.

Esta vez, se termina acá mi publicación. Se termina acá la certeza. Se abren las puertas finalmente, a las posibilidades infinitas que solo el tiempo todopoderoso podrá o no otorgar. Y yo puedo descansar.